Estás jugando güija un día en plena pubertad con tus curiosos amiguitos y amiguitas. De pronto, tras largos y repetidos intentos de que el asunto funcione, se aparece ante ustedes una figura demoníaca de sexo ambiguo que abre su gabardina de par en par y deja ver una serie de extraños objetos de suplicio que anda llevando. Le ordenan a la figura que se vaya de distintas formas, pero nada parece funcionar, sino al contrario: el ser empieza a desvestirse y a tocarse eróticamente, con sufrimiento, haciéndose sangrar pus. Finalmente, tu amiga Isabel reacciona tomando una Bilblia y Agua Bendita y consigue que el espíritu se asuste y se quiera marchar enseguida. Tus amigos se van de tu casa rápido. Con miedo, regresas a tu cuarto y encuentras en el suelo, en una esquina, una caja que abres temerosamente varios días después: es uno de los objetos que estaba en la gabardina del demonio. Al abrirlo, encuentras unas letras raras que, después de consultar con un experto en lenguas, te das cuenta de que significa "borrador de sonrisas y felicidad: deposita dentro un cabello de aquél a quien quieras suspenderle la sonrisa y la felicidad de manera temporal o permanente". ¿Qué harías?

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