
Estás en tu casa a tus ochenta y nueve años, con el oxígeno y un par de tubos más conectados a tu cuerpo. Abriendo con dificultad tus ojos, conseguís ver a lo lejos a tus bisnietos jugando en la sala. Llega tu nieta y dice "niños, niñas, guarden silencio un momento, Jorgito les va a enseñar lo que ha aprendido en sus clases de piano". Ves que el infante se sienta en esa silla y comienza a tocar con sus manos inocentes. Cuando empezás a perder la atención, escuchás unas notas que hace ochenta y tres años no oís: son unas notas que tu padre, antes de morir en un asalto, tocó para ti diciéndote que era algo que un día sacaría de su cabeza para plasmar su creación en papel y dedicarte el manuscrito. Cuando llamás a tu bisnieto para preguntarle cómo lo aprendió, te dice "es una cacnión que mi profesor le robó a un tipo hace años después de capturar su alma en un frasco de turtura, je". ¿Qué harías?

No hay comentarios:
Publicar un comentario